• Autor del texto – Vicente Arenas
  • Autor de fotos – Vicente Arenas
  • Fecha – 12/6/2019

Tras la “paliza” de viaje a Comarruga (Tarragona) de casi 600 km, tocaba algo más “light” para la Daelim XQ de los 10.000 km: un ida y vuelta a Barcelona. Allí nos recibió Big Bike, vendedor oficial de Daelim, y aprovechamos para ver a un par de amigos moteros y mezclarnos con la multitud de motos y scooters que a diario se mueven por sus calles.


Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 km

Comenzamos el día con un desayuno frente al mar desde la terraza de casa. Bajo la vista y miro de refilón nuestra XQ1 preguntándome si hace falta mucho más para ir a casi cualquier sitio. Es verdad que para distancias largas se echa en falta más potencia como a cualquier otra 125, pero también es posible hacerlo aunque sea sin prisas. Te permite disfrutar mucho más del paisaje e interactuar con la gente que te cruzas por las poblaciones. A todo el mundo le llama la atención que viajemos en un scooter, y eso que no saben que es 125 porque por tamaño no lo aparenta. Por un lado la imponente presencia de la Daelim y por otro la ausencia de cualquier referencia a la cilindrada del octavo de litro, la hacen pasar por un scooter de 300 cc (que se comercializará en breve) o incluso un 400 cc.

Tras llenar la panza y con un espléndido día, nos disponemos a salir hacia Barcelona. Debido al buen tiempo y la excelente protección de nuestro XQ emprendimos el viaje en vaqueros, cordura y deportivas. Es lo bueno de viajar en un scooter GT.

El viaje es “pan comido”. Después de los 600 km que recorrimos el día anterior para llegar a Comarruga (Tarragona) desde Madrid, llegar a Barcelona era “pan comido”. Son apenas 75 km recorriendo la carretera C-31 con el mar a nuestra derecha, pasando por localidades como Calafell, Cunit y Cubellas. Bordeamos Villanueva y Geltrú (donde se encuentra la Masía San Antonio vinculada a Bultaco) y nos acercamos a uno de los puntos por antonomasia de todo motero catalán que se precie, las curvas de Garraf. Hasta aquí la carretera es entretenida salvo cuando se junta con la autopista C-32. Podemos circular al ritmo del tráfico, incluso superar a algunos vehículos lentos, pero cuando llegamos a la zona de Garraf…, amigo eso es el paraíso. Curvas de diferente radio con buen asfalto y con el mar de fondo. Un auténtico lujo. Paro en el primer mirador que veo y me encuentro una “compañera” de ruta. Una preciosa Ducati 1098. No me resisto a sacar una foto juntas que es la que abre este reportaje.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmEn las Curvas de Garraf coincidimos con esta Rieju Strada preparada con un escape especial

Un poco más adelante coincido con una Rieju Strada 125 que emana un sonido poderoso proveniente de su silenciador cambiado. El dueño es un estudiante quemado de las motos que disfruta de su 125 por las curvas de la zona. Accedió muy amablemente a fotografiarse con nuestra XQ1 y me dijo dónde se encontraba la gasolinera más cercana, pues hacía 10 km que habíamos entrado en reserva.

Tras dejar el depósito lleno, aún quedan unos cuantos kilómetros de curvas de las que poder disfrutar con la estabilidad y manejabilidad de la que hace gala nuestra XQ1. De hecho coincidimos con un TMax y fuimos capaces de aguantar su ritmo cuesta abajo. Cuesta arriba era otro cantar, normal.

Sin darnos cuenta llegamos a las circunvalaciones de Barcelona con tramos limitados a 80 km/h y circulación fluida al mediodía. Con las indicaciones del Google Maps que había memorizado previamente, no me fue difícil llegar al despacho de mi amigo Antonio, en la Gran Vía de les Corts Catalanes. Nos conocimos al coincidir en una gasolinera de la A-II en agosto del 2008, el mismo día que el fatídico accidente de Spanair. Decidimos hacer los kilómetros que nos faltaban hasta Madrid juntos (unos 220 km) él con su Suzuki 1300 B-King y yo con mi Kawasaki ZX9R. Desde entonces entablamos una muy buena amistad que aún perdura e incluyen varios viajes a Jerez con más amigos. Hace casi 6 años, tuvo un accidente con su moto que le dejo en coma durante varios meses, pero del que se ha logrado recuperar, aunque no al 100%.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmLa XQ1 posa en la entrada de Big Bike junto con Jordi Martín

Y os cuento esto porque al verme llegar con la XQ1, me miró fijamente y le entendí a la primera. Le dejé mi casco y los guantes sin dudar al ver con la seguridad que me miró. Era la primera vez que conducía una moto desde el accidente, tras haber montado varias veces en bicicleta, y para él era un reto; una barrera a superar. Y nuestra XQ1 se lo pondría fácil gracias a la facilidad de conducción y manejabilidad que posee. Llave de proximidad en el bolsillo de su cazadora por si se paraba y salió por el lateral de la Gran Vía. Tras 5 minutos estaba de vuelta con una sonrisa que no le cabía en el casco.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmLas aceras de Barcelona están repletas de motos en batería: tuvimos que parar un momento la XQ en doble fila

Le encantó “lo bien que se mueve la bicha y lo bajito que está el asiento”, gaditano que es el “picha”.

Al poco se acercó Alejandro en su flamante BMW 1250 GS y compartimos un café mientras hablábamos de lo de siempre: las amotos nos pueden. Antonio seguía emocionado tras su primera vuelta en moto tras casi 6 años.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmEn la «zona Daelim» de Big Bike no podía faltar una XQ1 125

A eso de las 5 de la tarde tomé rumbo a la calle Diputación 154, donde se encuentra el concesionario Big Bike donde me recibió Jordi Martín a la espera de la llegada del “jefe” Joan Muns.

Big bike nació con el cambio de siglo siendo su principal objetivo atender las necesidades de las personas que disfrutan de la moto, dando un excelente servicio con seriedad, profesionalidad, honradez y garantía, como pude comprobar con el excelente trato que dispensaron a un cliente que se acercó con su FB Mondial HPS 125 a “ver que le ocurría al embrague y la cadena pues no iba bien.” A pesar de que tener cita para revisión la siguiente semana, Joan no dudo en meter la moto en la zona de taller para tensar y engrasar cadena y embrague, aunque ya pedían ambos cambio a gritos. Coste de la operación 0 €. De este modo no es extraño que consigan la fidelización de sus clientes.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmEl exclusivo «Rincón Norton»: Toda la exposición de Big Bike cuenta con suelo de tarima

Joan Muns, es un profesional del sector de la motocicleta con una dilatada carrera tanto en competición (donde fue técnico en el Mundial de Motociclismo durante varias temporadas), como a nivel servicios. Su dedicación, dilatada experiencia y metodología son toda una garantía de profesionalidad.

Además de Daelim, en Big Bike representan también Hanway, Norton y FB Mondial, a la vez que servicio técnico multimarca.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmEn el taller de Big Bike reina el orden y la limpieza

También son distribuidores de Yasuni, Baehr y Rizoma con sus respectivos extensísimos catálogos de accesorios y recambios. La situación del concesionario no puede ser más privilegiada en pleno centro de Barcelona, disponiendo de todo lo necesario para tu motocicleta y para ti sin tener que salir lejos.

Tras una amena charla en la que hablamos de diferentes experiencias moteras y de las pocas facilidades que dan los políticos al sector, me despido de Joan y Jordi y emprendo el camino de vuelta.

Esta vez volveríamos por el interior para así variar el recorrido y evitar los atascos que se montan por la tarde en las curvas de Garraf. Cogemos la B-10 dirección A-2 para tras empalmar con ésta, dirigirnos por la N-340 hacia Villafranca del Penedés, El Vendrell y finalmente Comarruga.

La XQ1 sigue comportándose más que dignamente con una estabilidad hasta ahora desconocida en los GT de la marca y una facilidad para mantener los 100-110 pasmosa, todo ello acompañado de reducidos consumos.

Prueba Maraton Daelim XQ1 125 10.000 kmVuelta a Comarruga y foto obligada de la XQ junto al monumento dedicado a Ramón Torras

Tras llegar a nuestro destino, no quise dejar escapar la ocasión de fotografiar a nuestro scooter con el monolito en memoria de uno de los pilotos españoles más notorios en la época de los ‘60 y que estaba destinado a alcanzar muy grandes logros, Ramón Torras. Preparando el TT de la Isla de Man en una carrera en Comarruga, vio truncada su vida debido a un accidente contra una palmera el 30 de mayo de 1965. Fijaros si era bueno que algunos compañeros de la prensa especializada compararon al mismísimo Marc Márquez con él. DEP.

Tras la foto, vuelta a casa y a descansar. Mañana nos queda la visita al concesionario MotoBike en Reus y el regreso a Madrid por un recorrido que no había realizado nunca antes y que en algún tramo se convirtió en una auténtica pesadilla. Pero para saber lo que pasó, amigo, tendrás que esperar al próximo capítulo.

Uves.

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