• Autor del texto Rubén Ruiz
  • Autor acción Roberto Moreno/carlos de la Cuadra
  • Autor fotos Antonio Cuadra
  • Fecha 21/07/2012

Cuando el calor aprieta, ni siquiera se puede disfrutar de la moto. E incluso llega a ser peligroso porque la falta de hidratación nos hace perder reflejos. Para aliviar en lo posible los efectos del calor, hemos probado el chaleco refrigerante HyperKewl que ofrece COMOF a un precio muy asequible.


En el dossier de Chaquetas ventiladas para verano que podéis ver aquí, os mostramos varias soluciones para hacer algo más liviano el calor sin perder la protección necesaria. La mayoría de las chaquetas que se incluyen en el catálogo se basan en aprovechar el flujo de aire de marcha para refrescarnos haciéndolo pasar por la prenda a través de unos pequeños agujeros.

Sin embargo, no es la única solución. La empresa californiana Techniche International nos ofrece a través de COMOF este interesante chaleco refrigerante. No se trata de un producto específico para la moto ya que se ofrece para infinidad de aplicaciones: desde practicar deportes a pleno sol hasta para las carreras de Fórmula 1 (el mismísimo Fernando Alonso lo utiliza). De ahí que no cuente con las debidas protecciones y que se deba complementar con una cazadora debidamente protegida (si es ventilada, mejor que mejor).

Cómo funciona


No necesita electricidad para refrescar. Únicamente agua. Así de simple.

Su funcionamiento se basa en el hecho de que, para el cambio de estado de un líquido a gas, se consume energía. Dicho de otra forma, el calor se utiliza para evaporar el agua de un cuerpo y, como consecuencia, el cuerpo pierde ese calor y se refresca. Así funciona también el sudor: un mecanismo de defensa para que nuestro cuerpo se mantenga fresco aunque siempre procurando no deshidratarse.

El chaleco es algo parecido a sudar aunque en una capa externa: contiene en su interior unos polímeros que se empapan de agua y la retienen. Con el calor, esos polímeros comienzan a «sudar» desprendiendo parte de esa agua que acumulan y transmiten esa frescura al interior que está en contacto con el cuerpo.

A la fresca


Cuando recibimos el chaleco que nos proporcionó COMOF nos sorprendió su finura y ligereza. Lo primero que hay que hacer para prepararlo es llenar un lavabo de agua de grifo y empaparlo bien de agua, sumergiéndolo durante 1 ó 2 minutos.

Cuando lo sacas del agua lo notas más pesado (un kilo más o menos), síntoma de que los polímeros han hecho su trabajo y que están reteniendo el agua. Acto seguido deberás retirar el agua sobrante escurriéndolo con suavidad. Y ya está listo para su uso.

Obviamente siempre queda algo de humedad y cuando te lo pongas encima lo notarás. Pero en ningún caso te dejará un «lamparón» en la camisa ni te va a hacer un efecto Mister/Miss Camiseta Mojada. Incluso esa poca humedad se agradece en verano y aporta un plus de frescura.

La parte interior del chaleco es de color azul y cuenta con un tejido ligeramente impermeable que no cala, como te hemos comentado, aunque sí transmite al cuerpo la frescura por el intercambio calorífico que se produce en la cara exterior de color negro. El fabricante declara que la sensación térmica es de hasta 10 grados menos que la temperatura ambiente que se nota en una agradable sensación de frescura, aunque ese alivio que nos deja se concentra en la espalda y el pecho: lo que cubre el chaleco.

En lo que no estamos de acuerdo es en la duración del efecto refrigerante. Estos días de calor infernal nos ha llegado a durar casi tres horas, frente a las 5-10 declaradas. No obstante, resultan más que suficientes sobre todo porque en cualquier parada podrás «repostar» utilizando cualquier lavabo.

Su precio es de 65 € IVA incluido y solo se sirve en la combinación de colores de la unidad que os mostramos: negro por fuera y azul por dentro con cierre por cremallera y bandas elásticas en los laterales inferiores. En cuanto a las tallas está disponible en cinco medidas: XS, S, M, XL y 2XL.

Otras posibilidades

La patente empleada en los productos de la gama HyperKewl se aplica a otras prendas refrigerantes que incluye COMOF en su catálogo. Por ejemplo, las Muñequeras HyperKewl cuyo precio es de tan solo 10 euros (solo en color azul) adaptables a cualquier tamaño de muñeca, o las bandas Cubrecuello HyperKewl que, a modo de fular refrescan el cuello; cuestan 9 euros y se ofrecen en tres colores, camuflaje desierto, camuflaje bosque y azul.

Seguro que, como a nosotros, se os habrá pasado por la cabeza aplicar este invento a los cascos. Desgraciadamente no es posible ya que el sistema requiere dar salida al vapor de agua y la calota del casco no lo permite, del mismo modo que una cazadora convencional sobre el chaleco.

En definitiva, un nuevo paso de la tecnología para hacer más llevaderos los desplazamientos en moto en los veranos asfixiantes, con la consecuente reducción de riesgos por falta de atención. Y todo ello a un precio asequible.

Al detalle

Sumerge el chaleco HyperKewl en agua durante 1 ó 2 minutos. Durante ese tiempo ayuda a que el interior se empape bien de agua dándole la vuelta y presionando y liberando el chaleco.
Pasado el tiempo, sácalo del agua y escurre el agua sobrante de forma suave sin retorcerlo. Notarás que el chaleco pesa mucho más que en seco como consecuencia del agua que ha absorbido.
Ponte el chaleco cerrando la cremallera. Aunque la cara azul esté ligeramente húmeda, no va a mojar la prenda sobre la que se apoye. Encima de él lleva una cazadora con protecciones, a ser posible ventilada.
El chaleco cuenta con dos tejidos. El de color azul no transpira y sirve para transmitir al cuerpo la temperatura más baja. El tejido de color negro permite la evaporación del agua retenida por los polímeros, generando una temperatura de hasta 10 grados menos que la de ambiente.

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