
17 may 2026
Primer contacto - Zontes 125X
Autor del texto: Antonio Cuadra·Autor de fotos: Zontes-Turbimot·Autor de acción: Antonio Cuadra
|Autor del texto: Antonio Cuadra|Fotos: Isaac Farrés y Roger Rovira (Macbor)|Acción: Antonio Cuadra||PRUEBAS
Macbor recupera su naked deportiva Shifter tras seis años de ausencia, y para destacar sus cambios -que son muchos- le añade la etiqueta Evo que también hemos conocido en sus hermanas Montana XR1 y Rockster. El nuevo modelo cumple de sobra cualquier expectativa no solo con un diseño atractivo en el que el equipo creativo de la marca en Barcelona ha tenido mucho que ver, sino también por su noble comportamiento, y por equipar un completamente nuevo motor de refrigeración líquida y culata de 4 válvulas que rinde los 15 CV límite con mucho empuje en toda su gama de revoluciones, un extenso listado de equipamiento destacando su pantalla a color TFT con “Mirroring” y cámara onboard, y, por si fuera poco, un precio muy asequible: 2.999 €.

Cuando se dio a conocer la primera gama Macbor de 125 cc allá por (2017), se incluyeron no solo uno, sino dos modelos de motocicletas naked: la Stormer-R, como alternativa económica, y la (Shifter MC1). Aquella primera Shifter se mantuvo en cartel hasta el año 2020, eclipsada en parte por su hermana la Stormer, ya que injustamente la primera no contaba con un motor de refrigeración líquida, sino que compartía el mismo de aire con 5 marchas de la variante económica.

Ya han pasado seis años desde aquel primer intento de naked deportiva, y desde hace un par de años, los de Macbor retomaron el reto de desarrollar una nueva Shifter analizando a fondo lo que sería su actual competencia, para darlo todo en equipamiento, comportamiento, precio y su buen gusto en diseño desde sus instalaciones en Barcelona, encargando su producción a QJ Motor basándose en un modelo de su catálogo, pero personalizándolo con más de 30 moldes propios. Y así se nos presenta la nueva Shifter Evo 125.
Su estructura se basa en un bastidor multitubular visto inspirado en la escuela italiana, y que también coincide con su predecesora, aunque con diferentes formas. De este bastidor cuelga el motor prescindiendo de una cuna para conseguir un peso muy contenido sin que afecte a la rigidez, y se montan las suspensiones encomendadas a una horquilla invertida con barras de 35 mm y 110 mm de recorrido y un monoamortiguador trasero (en la web declaran que es oleoneumático aunque no se aprecia exteriormente) en una posición muy inclinada y regulable en precarga por tuerca-contratuerca sin especificar recorrido. Completan la parte ciclo llantas de 17 pulgadas, como mandan los cánones naked, calzadas con anchos neumáticos radiales CST de perfil bajo: 110/70-17 delante y 140/60-17 detrás, y equipadas con discos “wave” de 260 y 240 mm con pinzas de doble y simple pistón, respectivamente.

El motor es nuevo. Ni siquiera su fabricante QJ lo emplea en su gama de modelos de 125 cc para nuestro mercado. Sus dimensiones son mucho más compactas, algo que también repercute en el peso final, y exteriormente llama la tención que aloje la bomba de agua en la culata por su lado izquierdo accionada por el simple árbol de levas que también mueve los balancines de sus cuatro válvulas.

Sus dimensiones internas son casi cuadradas con 54 mm de diámetro y 54,5 mm de carrera con una relación de compresión muy apretada de 12:1, ocupándose la firma alemana Bosch de la inyección electrónica y del encendido (MSE8.0). El cárter encierra un cigüeñal con eje de equilibrado contrarrotante y caja de cambios de seis velocidades.

Declara una potencia máxima de 15 CV a 9.500 rpm en el límite de lo permitido para ser conducido con el carnet de coche con tres años de antigüedad o desde los 16 años con el carnet A1, y un par máximo de 11,5 Nm a 7.500 rpm.

El listado de equipamiento es casi interminable. Para empezar la instrumentación que se confía a una pantalla a color TFT de 5 pulgadas. Lo tiene todo. Desde monitorización en tiempo real de la presión de los neumáticos TPMS hasta la función “Mirroring” que permite clonar la pantalla de tu móvil en el TFT, muy práctico para llegar a tu destino guiado por un Google Maps, hora y temperatura ambiente con alerta de congelación, niveles gráficos de temperatura del refrigerante y combustible, autonomía estimada, cuentavueltas gráfico en horizontal con zona roja a partir de 10.000 revoluciones y corte de encendido a las 10.500, pasando por una única visualización que se muestra en colores claros u oscuros y que podrás ajustar en automático con tres niveles de intensidad o el control del ABS con la posibilidad de desconexión en el tren posterior, y control de tracción TCS con tres posibilidades: activado, desactivado o siempre que pongas en marcha la Shifter activado/desactivado por defecto.

Uno de los detalles exclusivos de la Shifter lo podemos encontrar en su faro. Por supuesto es LED al 100%, como el resto de sus componentes: intermitentes, piloto trasero con luz de freno e iluminación de la matrícula. Las formas imitan una cara con guías luminosas de luz de posición a modo de cejas con gesto cabreado y dos focos de luz corta a modo de ojos. Con la luz larga se ilumina a la vez un tercer foco situado en el centro.

El piloto trasero se integra en el colín trasero. Tiene forma rectangular con una guía en forma de “U” invertida que hace de luz de posición envolviendo a la luz de freno más intensa.
Otro detalle a tener en cuenta es que se trata de la primera naked que incorpora una Dash Cam justo encima del faro en el mismo soporte de la pantalla TFT. Está grabando siempre que se activa la moto y para descargarse los videos almacenados se requiere una segunda App denominada Roadcam, además de la Carbit Ride para la pantalla TFT.

Muy original el sistema de retrovisores en los extremos del manillar con protector de maneta/mano que nos ha recordado a los “Café Racer” evolucionado a la actualidad y que dejan ver muy bien lo que ocurre a tus espaldas. Esas manetas incluyen ajuste de apertura en cuatro posiciones por medio de una ruleta (pocas veces lo incorpora la maneta de embrague). También se agradece la doble toma USB conectores estándar y “C” en el centro del manillar con carga rápida de 2 amperios. Y el tapón del depósito de gasolina con cierre por llave y unido por bisagra al depósito de 12,5 litros de capacidad que porta una sobrada autonomía.
El acabado de los asientos está muy conseguido con tapizado superior antideslizante, doble costura en hilo rojo y la marca Macbor grabada en el escalón entre ambos. El asiento del pasajero se puede abrir a través de una cerradura en el lateral izquierdo, aunque no deja espacio para llevar un pequeño antirrobo de disco.

La primera sensación que hemos percibido es su contenida altura del asiento a 785 mm del suelo y que permitirá a los usuarios en torno a los 170 cm hacer pies sin problema. Una vez en marcha se adopta una postura cómoda marcada con un manillar ancho que permite un buen control de la dirección, aunque previsiblemente justo para rodar entre coches en los desplazamientos urbanos y con más motivo cuando los retrovisores sobresalen de los extremos con el consiguiente riesgo a golpearlos con los de otros vehículos. El asiento es cómodo, pero se endurece cuando te encuentras sentado más de tres cuartos de hora, como pudimos comprobar.

Traza con pulso firme, el manillar ancho se nota. Y los 15 CV del motor también. Hay empuje desde muy bajas revoluciones y recupera con decisión. A falta de recurrir a la telemetría, vi los 124 km/h en la pantalla TFT en un tramo llano de autopista; con el 10% de error habitual se podría estimar unos 112 km/h reales que no está nada mal para salir por autopista y adelantar de un tirón al transporte pesado. Todo ello viene acompañado de un funcionamiento extrasuave en el que el eje de equilibrado tiene mucha culpa.

Por suspensiones, ninguna crítica negativa. Es cierto que otros modelos recurren a horquillas de mayor grosor de barras propias de una 500 cc, pero los 35 mm de la horquilla de la Shifter no muestran ningún síntoma de flexión en frenadas salvajes. Detrás, el amortiguador lo hace muy bien con un tarado ajustado de serie ligeramente duro que acompaña a una conducción alegre recuperándose sin brusquedades en extensión.
En lo que respecta a frenos, la Shifter va bien sobrada con un delantero que lo da todo mordiendo hasta acariciar el bloqueo. Detrás, como suele ocurrir, el ABS hace lo contrario que con el delantero, esto es, interviene mucho antes de que ocurra el bloqueo. No conseguí anular el ABS trasero en modo Off Road en el menú de la pantalla, por probar lo que me estaba perdiendo.

Bien por los neumáticos CST radiales, al menos en seco. Ayuda mucho la mayor superficie en contacto de sus bandas de rodaduras. Y bien por el peso, declarándose 126 kilos en seco y 139 en orden de marcha.
A la venta desde ya por un precio justo por debajo de la barrera de los 3.000 €, 2.999 €, y en promoción de lanzamiento de seguro gratis por un año para los primeros compradores. Podrás elegirla en cuatro colores: negro con gráficos verdes, negro con gráficos en gris plata, rojo con gráficos en gris plata y blanco con gráficos en rojo.
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