
21 jun 2026
Mitt Desert 125 - ¡A la aventura!
Autor del texto: Vicente Arenas·Autor de fotos: Antonio Cuadra·Autor de acción: Vicente Arenas
|Autor del texto: Antonio Cuadra|Fotos: Antonio Cuadra|Acción: Venancio Luis Nieto|
Tras una ausencia de 11 años, Yamaha recupera su WR en 125 cc, completando su competitiva familia Enduro 4T desde la cilindrada de la convalidación, aunque con un enfoque más orientado hacia la iniciación de esta especialidad. Nos llega desde la filial de Indonesua, con una estética que tiene su propia personalidad sin perder los rasgos que identifican a la saga WR, e impulsada por el potente motor con distribución variable VVA que ya conocíamos de las R125, MT125 y XSR125.

La familia WR (Wide Ratio) de motos de enduro de Yamaha ha ido mermando poco a poco, primero con la desaparición en 2015 de las WR125R y WR125X (supermotard) fabricadas en España y que tomaban el relevo de las DT125RE/X (también Made in Spain y muy codiciadas por sus caballos ocultos), y más reciente con el abandono de la WR450F en 2019, además de otras versiones WR250R/X para la practica del Trail R y supermotard allá por el 2009. Con todo eso solo queda la WR250F de enduro y, para no dejarla sola, Yamaha ha decidido recuperar la versión WR125R sin acompañarla de la supermotard.

Ojo, porque las WR llevan la letra F (Freeride) o R (Racing), pero lo cierto es que la F se reserva para los modelos de competición de enduro, mientras que la R es para las Trail-enduro, y así queda claro que está más orientada para los que quieran practicar un motoexcursionismo subidito de tono sin hacer ascos al asfalto, e incluso para los que quieran iniciarse en esta modalidad como añadimos desde Moto125.
Y aunque conserva la denominación de su predecesora, lo cierto es que es todo nueva. Se basa en un bastidor multitubular perimetral con simple cuna desdoblada a la altura de la culata. A este bastidor se unen suspensiones Premium como el monoamortiguador posterior con funcionamiento por bieletas (187 mm de recorrido) y horquilla no invertida firmada también por Kayaba con barras de 41 mm y generoso recorrido de 215 mm.
El calzado no puede ser más campero con una llanta delantera de 21 pulgadas y trasera de 18 de radios que montan unos neumáticos Dunlop D605 de tacos y frenos de disco de 267 y 220 mm con ABS monocanal solo en el delantero, con muy buen criterio como comentaremos en Línea de tierra, y en ese buen criterio también se agradece la ausencia de control de tracción.

Exteriormente el motor refrigerado por agua con culata de 4 válvulas y cambio de 6 velocidades, parece el mismo que fabricaba Minarelli en Italia para aquellas WR125R/X Made in Spain, pero lo cierto es que desde hace tiempo se fabrica en Asia y se ha mejorado mucho adaptando en su culata el sistema de distribución variable VVA (Variable Valve Actuation) que ya conocíamos en los modelos de marchas R125, MT-125 y XSR 125 como también en los motores automáticos que equipan los scooter X-Max 125 y NMax 125. El VVA consiste en un servo que modifica automáticamente el perfil de la leva de admisión al superar las 7.000 revoluciones; de esta manera se combinan dos motores de diferente comportamiento: uno tranquilo que aporta mucho empuje a bajo régimen y otro más racing que da la potencia máxima a alto régimen. Sin embargo, los valores máximos de potencia y par son diferentes si los comparas con los de los motores de carretera: la potencia la da a 10.000 rpm sin apurar el tope permitido (14,5 CV) y el par lo registra a 6.500 rpm con 11,3 Nm, mientras que la deportiva R125 da los 15 CV límites al mismo régimen y algo más de par, 11,5 Nm, a 8.000 rpm, pero a cambio nuestra WR125R consigue una zona de utilización mucho más amplia con muy buena elasticidad como comprobaremos.

En lo que respecta a la instrumentación, se cuenta con una sencilla y pequeña pantalla LCD monocromo pero bien nutrida de información con siete testigos luminosos y el añadido de poder conectar la WR125R a la App gratuita Yamaha MyRide con la opción de gestionar llamadas a través de auriculares inalámbricos y localizar dónde se aparcó la última vez (no tiene navegador GPS).
La WR125R está disponible en dos colores la que muestran las fotografía en el azul característico de Yamaha con asiento en mismo color, y en negro con asiento en negro al precio de 4.699 €.

Ponerse a los mandos de una offroad con gen R (o casi F) plantea dos limitaciones. La primera es la altura del asiento, que en este caso se declaran 875 mm (algo cede, pero poco, cuando te sientas) y que para un piloto de talla estándar 170 cm le supone llegar al suelo de puntillas con los dos pies. En otros casos, incluso para la primera WR125R, Yamaha se ofrecían como recambios soluciones para adaptarla en altura a tallas más bajas, pero en esta ocasión no se contemplan oficialmente, aunque la industria auxiliar ofrece (un asiento que baja la altura en 30 mm) y (bieletas que la reducen en 40 mm), ambas a precio razonables.
La segunda limitación es la dureza del asiento, aunque en este caso no es tan exagerada como en una enduro típica y podrás aguantar al menos tres cuartos de hora seguidos sin parar como hemos comprobado en desplazamientos por carretera. Bien por la estrechez de la cintura que algo ayuda en esa exagerada altura de asiento.

La gran corona en la rueda trasera ya da a entender que nos encontramos ante un desarrollo corto. En ciudad, te puedes permitir iniciar la marcha en segunda y muestra en este medio una buena manejabilidad con la lógica pega de “echar el ancla” en los semáforos y máxima caución de los neumáticos mixtos en asfalto mojado como volveremos a recordar en “Línea de tierra”. Quitando esas limitaciones, las motos trail o enduro suelen ser buenas motos urbanas y la WR125% no es una excepción porque la altura del manillar te permite pasar por debajo los retrovisores de los coches y se adapta una postura de conducción de paseo con la espalda erguida con buena perspectiva de lo que tienes delante gracias a su altura de asiento.
Por carretera, el desarrollo corto limita la velocidad máxima. En su velocímetro en llano llegarás a ver unos optimistas 116 km/h que se queden en 103,8 km/h reales. Y si pillas una cuesta abajo verás los 124 km/h de velocímetro que es cuando el corte de encendido no te deja pasar de las 11.000 vueltas.

En el campo es donde mejor se encuentra. Es su medio natural. La WR125R es muy noble y fácil de controlar, de ahí lo que comentábamos al principio de que puede resultar una buena offroad de iniciación con la ventaja de que no se te va a quedar corta gracias al estiramiento del motor cuando entra en acción la distribución VVA. El desarrollo corto se pone a favor en conducción offroad para proporcionarte tracción extra “subiendo paredes” por las pendientes más empinadas, aunque deberás iniciar esas cuestas con mucha decisión para evitar recurrir a ayudarte “remando” con los pies dada su considerable altura de asiento.
En nuestro habitual recorrido mixto ciudad-carretera dando caña sin piedad, la WR125R registró un consumo de 3,12 l/100 km que no está nada mal con su desarrollo corto. Teniendo en cuenta que la capacidad del depósito son 8,1 litros te podrás permitir autonomías mínimas de 259 km sin repostar.

La WR125R está muy bien equilibrada dinámicamente. Comenzando por las suspensiones, ambas vienen firmadas por la prestigiosa firma japonesa Kayaba. Delante contamos con una horquilla convencional de eje avanzado con sobrada sección de barras de 41 mm, mucho recorrido y un tarado muy bien estudiado para ofrecer confort con una excelente absorción de las irregularidades campestres sin “flanear” en trazados de curvas sobre asfalto. No pienses que por no tratarse de una horquilla invertida lo hace peor; más quisieran algunas invertidas igualar a esta horquilla convencional. El amortiguador hace buen equipo con la horquilla; a su funcionamiento por bieletas le permite un endurecimiento del tarado progresivo conforme aumenta el recorrido, aportando además ajuste de precarga en cinco posiciones.

Por frenos, contamos con discos bien dimensionados con buena dosificación. El delantero, con 267 mm y pinza de doble pistón Nissin resulta potente y el ABS interviene cuando está a punto de bloquear con lo que se consigue apurar la frenada. En campo mejor acariciarlo. Al trasero de 220 mm le acompaña de una pinza de simple pistón también Nissin y sin ABS, lo que te permitirá hasta clavar el eje trasero en conducción offroad o bajar una pendiente de tierra suelta sin temor a que se desconecte por bloqueo.
Los neumáticos los firma Dunlop con el modelo D605. Puestos a valorar su uso, se decanta más hacia el offroad que al asfalto (35%-65%). Nos dejaron muy sorprendidos por su agarre sobre arena. En asfalto no conviene confiarse sobre todo en frenadas de emergencia y sospechamos que también con firme mojado.

El asiento es de una sola pieza para que podamos movernos libremente en conducción solitario offroad. El espacio destinado a un ocasional pasajero está bien pero a costa de obligar al piloto a sentarse más cerca del tapón del depósito. Eso sí, las estriberas están bien situadas y, aunque no cuenta con asideras para agarrarse, se podrán emplear las hendiduras laterales bajo el asiento.

El comportamiento de un motor lo manda la distribución. Una leva de admisión con un perfil delgado (color rojo) abrirá las válvulas de admisión durante un corto tiempo y es la adecuada para un motor urbano que requiere potencia a bajo régimen y bajo consumo. Por el contrario, un motor con potencia a alto régimen va acompañado de una leva de admisión con perfil más ancho (color verde) que permita tener más tiempo abierta sus correspondientes válvulas pudiendo estirar a regímenes más altos. Con la distribución variable VVA (Variable Valve Actuation) de Yamaha se consigue combinar los dos diferentes comportamientos de motores adosando los dos perfiles de levas diferentes en el árbol de levas y cambiándolos de una a otra a un régimen determinado (7.000 rpm) mediante el empuje de una varilla accionada por un servo.
Haz click sobre la imagen para ampliar


| Pros | Contras |
|---|---|
| Comportamiento offroad | Sin protección tubo escape inferior |
| Elasticidad motor | Altura del asiento |
| Acabados | Sin USB |
Los datos de esta prueba han sido medidos en moto125.cc con nuestro propio equipo de telemetría y no proceden de terceros.
| Consumo | 3,12 l/100 km |
|---|---|
| Autonomía | 259 km |
| Peso total lleno | 139,3 kg |
| Reparto tren trasero | 46,7 % |
| Reparto tren delantero | 53,3 % |
| Velocidad máxima real | 103,8 km/h |