
14 jun 2026
Primer contacto - Macbor Shifter Evo 125
Autor del texto: Antonio Cuadra·Autor de fotos: Isaac Farrés y Roger Rovira (Macbor)·Autor de acción: Antonio Cuadra
|Autor del texto: Vicente Arenas|Fotos: Antonio Cuadra|Acción: Vicente Arenas||PRUEBAS
Hace poco más de un año, Mitt nos daba a conocer su TT125. Una Trail aventurera, pero con claro enfoque hacia al asfalto al montar llantas de 17’ pulgadas y neumáticos lisos. Con la Desert, Mitt da un paso más hacia el offroad al montar llanta delantera de 19 pulgadas y neumáticos mixtos, completándola de serie con baúl trasero y maletas laterales por 3.295 € lista para iniciar tu aventura.

Como te contábamos en la entradilla, no ha llegado a pasar un año desde que Mitt nos presentó la (TT125) y ya ha puesto a la venta el modelo que le toma el relevo: la Mitt Desert 125. Una moto muy pintona, como nos tiene acostumbrados y mejor preparada para rodar fuera del asfalto al disponer de llanta delantera de 19 pulgadas (ambas llantas de radios) y neumáticos mixtos.

A primer golpe de vista, podemos apreciar que su diseño tiene ese aire “africano” de las motos del Dakar. Continúa con su característico frontal “pico de pato” con un principal cambio en el faro, que deja de ser redondo (y que ponía una nota “vintage”) para pasar a uno más actual de doble óptica superpuesta flanqueado por guías luminosas y todo ello con tecnología 100% LED. Para hay más detalles del alumbrado como podremos ver más adelante en el apartado “El detallazo”.
El guardabarros delantero pegado a la rueda sigue con su función de evitar salpicaduras y una novedad que es de agradecer, sobre todo en invierno, son los paramanos. Y lo que ganamos por un lado lo perdemos por otro al “menguar” ligeramente la altura del parabrisas.
La silueta del “pico de pato” se funde con las formas del depósito de combustible y se continúa hacia abajo para formar los aletines que canalizan el aire de marcha hacia el radiador.
El asiento pasa a ser de una sola pieza con diferente altura para piloto y pasajero y la siguiente novedad es la suspensión trasera que pasa de dos amortiguadores a un monoamortiguador de mejor funcionamiento. Este monoamortiguador se complementa con una horquilla invertida de eje centrado.

Viene equipada de serie con un completo panel de instrumentos por pantalla LCD con toques de color que reúne la mínima información necesaria.
Mitt declara para los frenos discos con idéntico diámetro delante y detrás: 200 mm. Lo cierto es que 200 mm son mucho menos diámetro de lo habitual en un freno trasero y apostaríamos por una medida entorno a los 240 mm. Al delantero le ocurre algo parecido: los 200 mm declarados lo elevamos a ojo hasta los 260 mm. A los discos les acompañan pinzas de doble y simple pistón con el buen detalle de venir acompañado para el delantero de un ABS monocanal y prescindir de él en el tren posterior.
El motor es nuevo y también lo emplea Mitt en su modelo naked NK 125. También lo tiene todo: refrigeración líquida, culata de 4 válvulas, cambio de seis velocidades y sistema de inyección electrónica desarrollada por Bosch para dar como resultado una potencia de 15 CV a 9.750 rpm y par de 11,5 Nm a 8.000 rpm.
A esto hay que añadir un juego de defensas que se encargan de proteger tu inversión de posibles daños por caídas tontas en campo y un detalle poco habitual en su categoría, como el juego de maletas y baúl, que destacan por incorporar en su interior un recubrimiento acolchado con bolsillos para proteger el contenido.
Todo, además, respaldado por un precio muy competitivo de 3.295 €, con seguro gratis el primer año (si eres mayor de 25 años) en dos colores a elegir: verde oliva con detalles dorados y arena con detalles negros, que es la que ilustra nuestra prueba.

Aunque Mitt declara 830 mm de altura de asiento, sospechamos que vuelven a estar mal medidos ya que resulta fácil con talla media de 1,70 m llegar al suelo apoyando ambas plantas de los pies, y sin tener que estirar del todo las rodillas para dar margen a pilotos menos altos. La única pega será pasar una pierna al otro lado de la moto teniendo cuidado de no chocar con el baúl o las maletas laterales. Una vez en marcha, la posición de conducción resulta cómoda e incluso doy fe que los que medimos 1,90 m apreciaremos su habitabilidad. La única pega que rompe el confort de marcha es el paso del tubo de escape con el ensanchamiento del catalizador justo a la altura de la pantorrilla y cuando empieza a calentarse en menos de 5 minutos obliga a separar la pierna apoyando el pie en el extremo de la estribera.
El manillar, bastante ancho y colocado un poco por encima de la cintura, (nos gusta más que los que vienen casi a la altura del pecho) hace que tenga muy buen brazo de palanca tanto para moverse en ciudad como para hacer tus pinitos por el campo, aunque en territorio urbano habrá que prestar más atención para no golpearlo con otros vehículos.
El depósito está preparado para llevarte al infinito y más allá: nada menos que 13,5 litros con unas formas que se adaptan muy bien al piloto. Con el consumo “cañero” que registramos en nuestras, hemos obtenido 3,36 l/100 km en nuestro habitual recorrido mixto ciudad-autopista. Con ese dato obtendrás una autonomía (mínima) de 414 km sin visitar una gasolinera, que no está nada mal. Tantos litros en el depósito repercuten en el peso. Mitt declara 148 kg sin especificar en qué condiciones: en vacío o en orden de marcha; nos quedamos con el primero, porque nuestra báscula registro 157,7 kilos con ese depósito lleno hasta arriba. Aún así es un peso ligero para lo que se estila en la categoría de motos aventureras y que se llevan bien en cuanto a agilidad en los desplazamientos urbanos junto con su compacta distancia entre ejes de 1.280 mm.

Al motor se le nota que respira muy bien en todos los regímenes, pero volvemos a encontrarnos con la manía de homologar la moto para una velocidad máxima de 100 km/h. En llano podrás ver en su velocímetro los 110 km/h de velocímetro que se corresponden con 100,4 km/h reales. Y en condiciones favorables llegamos a ver los 120 km/h de velocímetro justo cuando el cuentavueltas alcanza las 10.000 rpm indicadas que es cuando se produce el corte de encendido. Nuestra recomendación es que alargues el desarrollo con un piñón de ataque de un diente más, aunque tratándose de motores de nuevo cuño, te resultará difícil encontrarlo a no ser que sea idéntico a otro ya conocido; como alternativa tienes la posibilidad de buscar una corona de 4-5 dientes menos: aquí hay menos problema de encontrar una compatible por la estandarización de los bujes de ruedas traseras.
Saliendo del asfalto, la Desert se encuentra en su medio natural con una buena predisposición a llevarla subidita de tono. De serie, como ya te hemos adelantado, está bien preparada con unas defensas de tubo y paramanos que la protegen de esas típicas caídas o roces que se producen en campo. Hay otra tercera protección que se ocupa de velar por la integridad de los bajos pero, como podrás comprobar en las fotos de detalles, su superficie es mínima y, además, queda muy expuesta a enganchones la palanca de cambio a lo que se suma la ausencia de una articulación en la punta para protegerla en las caídas. La generosa distancia al suelo de 290 mm salva en buen parte estas deficiencias.

Volvemos a insistir que la nueva Mitt Desert está mejor dotada en este aspecto que su antecesora la Mitt TT. En cuanto a las suspensiones, la MITT Desert 125 monta de serie una horquilla delantera invertida de la que no se declaran datos técnicos. En la práctica, la sección de barras resulta más que suficiente al no producirse flexiones. Su recorrido (sin declarar) parece también suficiente para proporcionar confort de marcha con un tarado bien escogido para dar firmeza en las trazadas. La suspensión trasera cumple su cometido haciendo una buena labor de equipo con la horquilla. El ajuste de precarga tal como viene de serie es correcto.

La frenada ha cambiado por completo. Primero porque abandona el funcionamiento combinado CBS anterior a favor de un ABS monocanal delantero. Y aunque en la TT se contaba con doble freno de disco delantero, el único que monta la Desert hace un buen trabajo en potencia y dosificación, aunque la intervención del canal del ABS evita apurar el límite del bloqueo; Mitt declara que es un disco de 200 mm pero estamos seguros que ronda los 260 con pinza de dos pistones. Detrás contamos con un disco que estimamos en 240 mm con pinza de simple pistón (200 mm de nuevo según Mitt). Como no hay ABS trasero, y con más motivo en una moto offroad, podrás llegar a bloquear sin problema este freno (la posible derrapada es más fácil de controlar) consiguiendo un resultado mejor que el delantero al que encontramos falto de mordiente por la intervención temprana de su ABS.
En lo que respecta a los neumáticos, calza unos poco conocidos Yuanxing. Las medidas son muy adecuadas, alejándose de la moda de montar neumáticos excesivamente anchos, 90/90-19 delante y 110/90-17 detrás Han demostrado buen agarre tanto en asfalto como en campo, y aunque no los probamos con lluvia, sospechamos que hay que ser cautos.

El asiento es de una sola pieza (sin posibilidad de acceder a su interior) y el espacio destinado al pasajero es algo justito de longitud entre piloto y baúl con el extra de poder apoyar la espalda en este último. Cuenta con asas traseras para agarrarse bien diseñadas y estriberas a una altura suficientemente baja para llevar las piernas descansadas. El único impedimento será acomodarse en tan estrecho espacio.

En un 125 cc valoramos más el ser visto que el ver y en este sentido la Desert está muy bien dotada al complementar la luz del faro con cuatro focos de luz extra que te haces ver mucho mejor por el resto de los vehículos. Para empezar los paramanos cuentan con unos potentes focos rectangulares de gran superficie, y a estos se unen las “branquias” de los aletines con siete focos pequeños que, en conjunto, ofrecen una gran superficie iluminada que nos hará mucho más visibles y seguros en conducción nocturna.
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| Pros | Contras |
|---|---|
| Comportamiento | Palanca de cambio |
| Equipamiento | Situación del catalizador |
| Capacidad de carga | Velocidad máxima |
Los datos de esta prueba han sido medidos en moto125.cc con nuestro propio equipo de telemetría y no proceden de terceros.
| Consumo | 3,36 l/100 km |
|---|---|
| Autonomía | 414 km |
| Peso total lleno | 157,7 kg |
| Reparto tren trasero | 44,6 % |
| Reparto tren delantero | 55,4 % |
| Velocidad máxima real | 100,4 km/h |