
KTM 125 SMC R ‘26 - A cuchillo entre los dientes
|Autor del texto: Antonio Cuadra|Fotos: AC|Acción: Vicente Arenas/Fernando Sánchez||PRUEBAS
KTM ha sido desde siempre especialista en las especialidades de enduro, y lógicamente con pequeñas modificaciones de calzado, en la de supermotard. Sin embargo, desde que se estrenó con la naked Duke 125 hace ya 15 años, y posteriormente con la deportiva RC 125, echábamos de menos una respuesta convalidada enduro/supermotard impulsada por su mecánica 4T. Nuestros deseos se hicieron realidad el año pasado con la incorporación de esta 125 SMC R de supermotard y su equivalente trail 125 Enduro R (o dual sport como llaman en KTM). Y aunque sea con un año de retraso, la 125 SMC R que traemos a Moto 125 aporta muchas novedades que serán bien recibidas como las suspensiones WP APEX regulables o una considerable rebaja de su precio hasta los 4.799 €.

En realidad, desde mucho antes de la llegada de la Duke 125, los austríacos de KTM ya disponían en su catálogo de la enduro de 125 cc EXC 125, que podía matricularse permitiendo que cualquier chaval de 16/17 años con el carnet A1 en su cartera pudiera desplazarse legalmente al Instituto Y lo mismo se les podría ofrecer a los usuarios con carnet de coche y más de tres años de antigüedad para ir a la oficina. Pero no era plan callejear con una máquina de competición de dos tiempos capaz de liberar desde sus 15 CV originales hasta los 38 CV con unos retoques. Actualmente es imposible encontrar una EXC 125 que se pueda matricular, por lo que solo queda recurrir al mercado de segunda mano.

Afortunadamente ya es posible encontrar con la marca KTM algo más civilizada para combinar los desplazamientos urbanos con la práctica del trail o supermotard. Nos estamos refiriendo a las KTM 125 Enduro R y 125 SMC R. Como es habitual, ambas comparten la misma plataforma bastidor, motor y carrocería con la lógica diferencia de emplear neumáticos de asfalto sobre llantas de aleación de 17 pulgadas en la SMC R y mixtos de tacos sobre llantas de radios en medidas camperas de 21/18 pulgadas en la Enduro R. Así que, centrémonos en la SMC R que es la que nos facilitó KTM para la prueba y hagamos extensibles muchos de nuestros comentarios para la trail.
Antes te comentamos que, para la SMC y Enduro, se comparte una misma plataforma, pero si te fijas con detalle, el bastidor multitubular de acero es el mismo que el que emplea la Duke 125 como podéis comprobar en las fotos de la prueba que publicamos aquí con el monoamortiguador desplazado a la derecha. Cambia el subchasis, también multitubular, atornillado al chasis principal y el basculante derivado de la gama Adventure que, junto con la longitud de las suspensiones, se ocupan de dar la geometría adecuada en cuanto a distancia entre ejes y lanzamiento de horquilla.
Se viste con un traje específico para el modelo que vuelve a estar compartido con la variante Enduro con los trazos de diseño que identifican de inmediato a una KTM, proporcionando una capacidad de combustible para el depósito metálico (recubierto de carrocería plástica) de 9 litros y un largo asiento sin escalones que limiten las superficies de pasajero y piloto. Lo completa una placa portafaros al estilo enduro con focos superpuestos para largas y cortas y, en medio, un pequeño foco para la luz de posición.

El motor también es conocido, el LC4c compacto que ya estrenó la última Duke y que ha perdido el doble árbol de levas sin que afecte a la distribución por 4 válvulas y potencia de 15 CV. Es más, hasta comparte el mismo escape de la Duke con el abultamiento del catalizador a la vista entre las dos sondas lambdas (obligadas por la Euro 5+) y salida recortada justo detrás de la estribera derecha del piloto, aunque parte de ese recorrido se esconde en forma de petaca bajo el cárter del motor.

Como novedad para esta versión 2026 la unificación de las suspensiones WP APEX con las del modelo 390 (Open Cartridge delante y Split Piston detrás) que mantienen los 43 mm de sección de barras y 230 mm de recorrido en ambos trenes pero que se benefician de los ajustes en compresión y rebote en la horquilla y de rebote y precarga en el amortiguador. También cambia el calzado, pasando del Michelin Power 6 a unos MRF Revz indios, igual que el encargado de su fabricación, Bajaj.
Y, por si fuese poco, la KTM 125 SMC R ha bajado su precio desde los 5.399 euros a los 4.799 €, ofreciéndose en una única decoración que combina el naranja con blancos y negros.
A bordo

La considerable altura de asiento de 860 mm limita de primeras la atracción de sus potenciales clientes para emplear una supermotard como medio de transporte urbano a diario con alguna escapada de fin de semana por carreteras reviradas o incluso algún circuito ratonero de karts donde practicar las derrapadas. Pero eso sí, la SMC R es muy delgada de cintura ofreciendo un arco de montura estrecho con el que se facilita llegar al suelo, pero sin milagros, de hecho, las tallas estándar en torno al metro setenta tendrán que llegar al suelo de puntillas o apoyando un solo pie inclinando la moto a un lado.
La postura de conducción, una vez que inicias la marcha y subes los pies a las estriberas resulta muy cómoda con ciertos reparos en la dureza del espumado del asiento y todo está a tu alcance incluso para practicar derrapadas. De hecho, KTM presume de haber clonado el triángulo ergonómico de su hermana mayor la 690 para esta 125 sin aplicarle escalas. También declara utilizar estriberas ajustables en dos posiciones, aunque no hemos podido descubrir su mecanismo de ajuste.

Como ya te hemos adelantado hace un buen papel como moto urbana para usar a diario, siempre que asumas su altura de asiento, resultando muy manejable, con una respuesta rápida de reacciones, todo ello bajo una exquisita suavidad de funcionamiento. Le gusta ir subido de vueltas y por debajo de las 5.500 revoluciones no hay mucha chicha, por lo que tendrás que tirar de embrague para iniciar la marcha. El QuickShifter +, para cambiar rápido de marchas sin embrague, está ahí en el motor, pero para hacerlo efectivo tendrás que activarlo por software previo pago.
Donde te divertirás a lo grande será en carreteras reviradas de montaña. Pura agilidad con trazados limpios que se prestan a entrar en las curvas más cerradas derrapando a tope, previa desconexión del ABS trasero. Hasta llegar a esa carretera de montaña tendrás que desplazarte por autopista y, en llano, verás en su velocímetro los 119 km/h que en realidad se traducen en 110,2 reales. En condiciones favorables, cuesta abajo, puedes llegar a ver los 123 km/h en el velocímetro, momento en el que el corte de encendido a 10.000 rpm.

El cuadro de instrumentos se basa en una pantalla TFT a color con una diagonal de 4,2 pulgadas. Alargada y estrecha, muestra la información de forma clara par por su reducida superficie, pero no es capaz de mostrar muchos datos a la vez.
Dando caña, hemos registrado un consumo en nuestro recorrido habitual ciudad-carretera de 3,79 l/100 km (la pantalla TFT indicaba unos optimistas 3,0 l/100 km), lo que arroja una autonomía mínima de 237 km.
Línea de tierra

Importantes cambios en el apartado suspensiones por las mejoras introducidas en esta versión 2026, justo al año de su lanzamiento. Básicamente siguen siendo las mismas WP APEX con horquilla con 43 mm de sección de barras y monoamortiguador también de White Power, coincidiendo ambos en ofrecer un recorrido a sus respectivas ruedas de 230 mm. La novedad reside en que se les han añadido mandos para el ajuste de compresión y extensión o rebote en la horquilla con un rango de 30 clicks y solo de rebote en el monoamortiguador trasero con 20 clicks, más el ajuste de precarga de muelle ya incluido en la versión anterior. Tal como viene ajustada de origen la SMC R, el comportamiento y trabajo en equipo de las suspensiones delantera y trasera es perfecto con recorrido suficiente para absorber las irregularidades del terreno sin transmitirlas al piloto y sin que un buen confort de marcha llegue a afectar a la firmeza en los trazados. Dispusimos de la moto de pruebas un fin de semana y no tuvimos ocasión de enredar con los ajustes.

En lo que respecta al calzado, los anterior Michelin Road 6 han sido sustituidos por unos MRF Revz. Nunca hemos podido probar unos Road 6, pero lo que sí que te podemos asegurar es que los MRF indios se agarran muy bien al asfalto, al menos en seco y no desmerecen por ser una marca desconocida. Esas buenas sensaciones la tuvimos también al probar los MRF de la Bajaj Pulsar 125, aunque en este caso fue el modelo Zapper-C.
En lo que respecta a frenos, la SMC R confía en un conjunto ABS Bosch de generación 10.3. Como ya va siendo habitual, el ABS del freno delantero de 320 mm actúa muy bien en el límite cuando está a punto de bloquear la rueda consiguiendo una frenada muy efectiva, mientras que el trasero de 240 mm es muy propenso a intervenir mucho antes de que se produzca el bloqueo. Afortunadamente, desde la pantalla TFT se puede desactivar el ABS trasero en la opción Supermoto, sacándole todo el partido en mordiente a la pinza trasera ByBre flotante.
En compañía

Si nos quejamos de que el asiento del piloto está muy elevado, nuestro acompañante tendrás más motivos ya que su asiento está más alto. Y aunque no tendrá necesidad de echar un pie a tierra en los semáforos, sí que las pasará canutas para acomodarse utilizando una de las estriberas como escalón. Desde allí arriba disfrutará de buenas vistas, con los pies apoyados en unas estriberas bien situadas y agarrándose en los cantos inferiores de la carrocería lateral.
El detallazo

El motor es el mismo que estrenó hace un par de años su hermana la Duke 125. Lleva el nombre de LC4c, con la c minúscula refiriéndose a su compacto tamaño que además lleva consigo una reducción de peso. Para rendir los 15 CV de potencia máxima y 11,5 Nm de par máximo declarados, cuenta con refrigeración líquida y culata de cuatro válvulas, aunque en esta ocasión solo las acciona un solo árbol de levas. Como ocurría con el motor anterior, KTM sigue confiándole a Bosch la gestión electrónica de la inyección. Las dimensiones internas del motor apenas han cambiado manteniendo el diámetro de 58 mm y aumentando la carrera de 47,2 a 47,3 mm. En lo que respecta a la relación de compresión baja de 12,8 a 12,3:1, consiguiendo un motor menos apretado pero que, al final, rinde el tope de potencia muy meritorio para una 125 cc de convalidación incluso bajo normas de homologación más estrictas como la Euro 5+. La culata, de reducido tamaño, aunque la tapa de balancines sea más grande, también influye en el menor peso del motor e incorpora el termostato.
A destacar también de este motor los mantenimientos que se realizan cada 10.000 km con ajustes del juego de válvulas cada 20.000 km.
Por último, la caja de cambios es totalmente nueva con nuevas relaciones de cambio de sus 6 velocidades y relación primaria con embrague antirrebote.
Con lupa
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Pros y Contras
| Pros | Contras |
|---|---|
| Suspensiones | Altura asiento |
| Comportamiento divertido | Pantalla TFT muy reducida |
| Potencia motor | QuickShifter + sin activar |
Prestaciones
Los datos de esta prueba han sido medidos en moto125.cc con nuestro propio equipo de telemetría y no proceden de terceros.
- Consumo3,79 l/100 km
- Autonomía237 km
- Peso total lleno152,2 kg
- Velocidad máxima110,2 km/h
- Reparto tren trasero51,6%
- Reparto tren delantero48,4%
| Consumo | 3,79 l/100 km |
|---|---|
| Autonomía | 237 km |
| Peso total lleno | 152,2 kg |
| Velocidad máxima | 110,2 km/h |
| Reparto tren trasero | 51,6% |
| Reparto tren delantero | 48,4% |






















































